El interior es lo primero que notás vos (y tus acompañantes) cada vez que subís al auto. Manchas en la tapicería, olor a humedad o a comida vieja son de las quejas más comunes… y también de las más fáciles de solucionar con la rutina correcta.

Primero, aspirar bien (en serio)

Antes de aplicar cualquier producto, aspirá a fondo: asientos, alfombras, y sobre todo las zonas donde se acumula tierra sin que se note, como debajo de los asientos y entre los pliegues de la tapicería. Si salteás este paso, cualquier limpiador que uses después va a mezclar la suciedad con humedad y puede empeorar la mancha.

Manchas en tapizados de tela

Para tapizados de tela, un limpiador específico con espuma activa funciona mejor que el agua con jabón: penetra la fibra, disuelve la mancha y se puede retirar con un paño de microfibra sin dejar cerco. En manchas viejas o difíciles, puede hacer falta repetir la aplicación dejando actuar unos minutos.

Cuero: cuidado especial

El cuero necesita productos propios, nunca los mismos que usás en la tela. Un limpiador para cuero saca la suciedad sin resecarlo, y conviene complementarlo con un acondicionador que lo mantenga flexible y evite que se agriete con el tiempo, sobre todo si el auto queda al sol.

¿Y el olor? Hay que atacar la causa, no taparlo

Los perfumes y aromatizantes comunes tapan el olor un rato, pero si el origen es humedad, moho en el aire acondicionado o una mancha mal secada, el olor vuelve. Para resolverlo de raíz:

  • Limpiá y desinfectá bien cualquier mancha antes de perfumar.
  • Ventilá el auto con las puertas abiertas después de lavar el interior, para que seque completamente.
  • Revisá el filtro de aire del habitáculo si el olor viene de los conductos de aire.

Recién ahí un buen perfume para auto va a mantener el aroma en vez de disimular un problema. Encontrá limpiadores, acondicionadores y perfumes en nuestras secciones de cuidado interior y perfumes para auto.